domingo, abril 21, 2013

Brioches

No dejo de sorprenderme del inmenso poder del prefermento. Es increíble que con una técnica tan sencilla se pueda aumentar la calidad de cualquier pan o bollo que hagamos. Aquí he usado un poolish auténtico de ocho horas de fermentación usando una cantidad muy pequeña de levadura(teniendo en cuenta que es una masa con huevos y mantequilla). Creo que hubiera podido usar menos, aunque los tiempos de fermentación hubieran aumentado también.

Ingredientes: 

- para el poolish: 50 gr. de leche, 50 gr. de harina, 7 gr. de levadura
- para la masa: 200 gr. de harina, 30 gr. de azúcar, 3 huevos, 150 gr. de mantequilla, 7 gr. de sal
- para darle brillo: 1 yema de huevo, un chorro de jarabe de agave

Preparación: 

La noche antes, mezclamos en una fuente 50 gr. de leche, 50 gr. de harina y 7 gr. de levadura. Lo mezclamos bien y lo dejamos fermentar toda la noche con un trapo por encima. 

A la mañana siguiente, mezclamos el poolish con el resto de los ingredientes y lo dejamos reposar hasta que doble el tamaño. En general, entre 2 y 4 horas(yo lo tuve cuatro horas). Cuando haya ocurrido esto los colocamos en los moldes, calculando que van a subir(yo no lo calculé y así me han quedado con esa forma de hongo). 

Precalentamos el horno a 220º y mientras esperamos le damos unas pinceladas con una mezcla de huevo y jarabe de agave. Si no tenemos jarabe de agave podemos usar miel. 

Los metemos en el horno 10 minutos a 220º y 10 minutos a 180º. Esto son tiempos aproximados porque cada horno es diferente. 

El resultado de usar poolish: miga más suave, más jugosa y más esponjosa. El bollo sabe mejor y tarda más en ponerse duro. No siempre es una buena opción que las cosas se pongan duras rápidamente.

1 comentario:

Anna dijo...

Pues se les ve un aspecto muy rico y si quedan tan tiernos me encanta. Nada como las cosas caseras. Besos