lunes, abril 10, 2006

Sartenada wok de cerdo y verduras con jengibre


El wok es la sartén que se usa en la cocina china para preparar practicamente todos los platos. Es muy ancha y tiene un fondo muy grueso, de manera que los alimentos se fríen a velocidad de vértigo. Con esto conseguimos que tanto las verduras como la carne conserven su sabor y sus propiedades alimenticias. La pérdida de vitaminas y minerales, típica durante la cocción tradicional, se ve aquí reducida. La cocina china se basa en tres columnas:

1.- La comida ha de tener buen aspecto.
2.- La comida ha de tener buen sabor.
3.- La comida ha de ser saludable.

Los chinos tienen una gastronomía rica y variada, y como el resto de los pueblos orientales, una alta sensibilidad culinaria. Existe el dicho que los chinos "se lo comen todo". Esto, aplicado a la cocina, quiere decir que podemos usar cualquier ingrediente, aunque algunas especias como el jengibre y las cebolletas son ingredientes clásicos. Por supuesto, antes de cocinar con el wok tenemos que tener una buena provisión de salsa de soja.

En el wok, la preparación de los ingredientes es fundamental. La cocción en sí es muy rápida, por lo que tenemos que asegurarnos de tenerlo todo a mano, cortadito y preparado, antes de empezar a freír. Para cumplir la primera norma, intentaremos crear platos con variedad de colores y texturas, aunque normalmente el plato clásico es un revuelto de verduras con un tipo de carne, aderezado con salsa de soja y especias exóticas. Pero vayamos ya con nuestra receta:

Ingredientes:

- carne magra de cerdo
- zanahorias
- brécol
- cebolletas
- champiñones
- ajo
- jengibre
- salsa de soja
- arroz blanco

Preparación:

Rallamos el jengibre y lo reservamos. Cortamos la carne de cerdo en tiras y la mezclamos con la salsa de soja y el jengibre. La dejamos al menos media hora, revolviendo de vez en cuando.

Cortamos los ingredientes: la zanahoria en tiras finas. El brécol se corta en trozos que se puedan coger con los palillos. Las cebolletas en rodajitas pequeñas. El ajo se corta en trozos no muy pequeños, para que no se queme. Los champiñones los cortamos transversalmente con tallo incluido. Así quedan muy bonitos.

Cuando tengamos todos los ingredientes listos para la batalla, ponemos el arroz a cocer, sin ningún condimento, solamente sal. Luego empezamos la fritura. Tenemos que pensar qué ingredientes se hacen más rápido, y empezar con los que necesiten más tiempo. En nuestro caso, he empezado por las zanahorias, luego el brócoli, y al final el ajo, las cebolletas y los champiñones. Al final de todo añadimos la carne. Una variante es mezclar previamente el ajo con la carne y la salsa de soja. Al final probamos y añadimos más salsa de soja, en caso de ser necesario.

La comida china se sirve en el acto y se acompaña de arroz blanco. Para beber, lo que queramos: vino, cerveza o el tradicinal té verde. ¡Que aproveche!

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