martes, octubre 18, 2005

Conejo a la cazadora


Éste es un plato que tenía ganas de hacer desde hace mucho tiempo, desde que probé un civet de cabra en Francia y me explicaron como se hacía. Bueno, esta receta no llega a la cima del civet, pero es mucho más fácil. No es necesario dejar la carne en maceración toda la noche, y sin embargo conseguimos ese sabor de guiso fuerte que tienen todos los platos al vino tinto.

Ingredientes:
- conejo
- patatas
- cebolla
- zanahorias
- ajo
- vino tinto
- hierbas aromáticas: romero, laurel, tomillo.

Preparación:

primero freímos el conejo hasta que se dore. No hace falta que se haga demasiado. Lo importante es que coja un tono dorado que luego le de mejor aspecto. Lo reservamos. A continuación freímos en una cazuela grande la cebolla con el ajo y la zanahoria cortados en trozos no muy pequeños. Cuando esté todo bien frito echamos los trozos del conejo, agua y vino tinto. Debemos dejar el conejo y las verduras cubiertas un 75% con el líquido. Luego le añadimos sal y las hierbas aromáticas. La relación vino-agua debe ser a nuestro gusto, intentando que el sabor del vino no tape el de la carne. Lo dejamos a fuego lento una o dos horas. Mientras el conejo se guisa, vamos friendo las patatas. Para mi gusto, las que mejor quedan son las "panaderas", es decir, cortadas en trozos grandes y fritas con cuidado para que queden doraditas y no se rompan.

El conejo estará listo cuando veamos que el agua y el vino han cogido el sabor de la carne, y tenemos un caldo consistente. Las verduras tienen que estar blandas, pero no deshechas. A ser posible lo servimos con las patatas recién hechas.

No hay comentarios: